domingo, 28 de octubre de 2012

Los Salieris de Ronsard: Bob Dylan Canta A Bonifaz Nuño


Algunos temas, con el paso del tiempo, se obligan. Se imponen solos no como una necesidad, sino como una fatalidad.

Un viejo que se recuerda joven. Un hombre o una mujer que un día voltean y que súbitamente no se reconocen al verse. Un día, una tarde regresando a casa, ese hombre recuerda al joven que fue.

Puede ser más dramático aún: los amantes envejecen y en una pausa en el tiempo, voltean hacia atrás y se recuerdan: tórridos y erguidos en la cúspide de su juventud.

Quien inaugura ese tema es sin duda, el príncipe de los poetas; Pierre de Ronsard, quien definió en el siglo XVI muchos de los temas de la poesía de occidente. En uno de los poemas más famosos de la literatura, Ronsard ve en su joven amada a la vieja que recordará su juventud y belleza a través de los versos del poeta:

Quand vous serez bien vieille, au soir, à la chandelle,

Assise auprès du feu, dévidant et filant,

Direz, chantant mes vers, en vous émerveillant :

Ronsard me célébrait du temps que j’étais belle.


Cuando seas ya muy vieja, de noche, ante una vela,
sentada junto al fuego, hilando y devanando,
dirás, maravillada y entonando mis versos:
“Ronsard me celebró cuando era yo muy bella.”

(Versión de Eduardo Lizalde)

Nuestro Rubén Bonifaz Nuño, siempre en el linde sublime de la lágrima y la auto imprecación, se convierte él en la vieja de Ronsard, y le pide a su joven amada hoy lo recuerde en posesión de sus plenos poderes, en ese poema de aceptada cepa Ronsardiana.


Y cuando me haga viejo,

y engorde y quede calvo, no te apiades

de mis ojos hinchados, de mis dientes

postizos, de las canas que me salgan

por la nariz. Aléjame,

no te apiades, destiérrame, te pido;

hermosa entonces, joven como ahora,

no me ames: recuérdame

tal como fui al cantarte, cuando era

yo tu voz y tu escudo
y me sirvió tu mano

La hermosa auto flagelación de Bonifaz, sus últimos cuatro versos, siempre me han recordad los últimos versos de una de las más amorosas canciones de Bob Dylan: “Just Like A Woman” (1966)-


And your long-time curse hurts

But what's worse

Is this pain in here
I can't stay in here

Ain't it clear that–
I just can’t fit
Yes, I believe it’s time for us to quit
When we meet again
Introduced as friends
Please don’t let on that you knew me when
I was hungry and it was your World

(y tu vieja maldición me duele
pero lo peor
es este dolor aquí dentro, no puedo ya seguir
¿no queda claro
que nomás no encajo?
Si, creo que es hora de terminar
Cuando nos veamos de nuevo
Y nos presenten como amigos
Por favor no digas que me conociste
Cuando tenía hambre, y era tu mundo)

“Cuando yo era tu voz y tu escudo”/”cuando tenía hambre, y era tu mundo”

El distante maestro Ronsard tiene dos discípulos actuales: Bonifaz y Dylan, quienes como el Maestro, hablan de amantes futuros evocando a aquellos hambrientos y bellos amantes.

El tema es el mismo: el amor y el paso del tiempo. La voz cambia, pero a veces, como en el caso de Dylan y de Bonifaz, suenan a de otro modo, lo mismo.


y tu escudo,

y estabas sola, y te sirvió mi man